
A través de estos cristales sucios
no distingo la lluvia
gota y polvo
se confunden
cristales
y arena -escenario que cambia con el viento-
del otro lado
mi espalda de mujer pájaro huye vertical
mi cuerpo
-ese espacio reversible-
también parece cambiar
de viento a viento
Demasiados escaparates sucios...
ResponderEliminar¿Te cuento un secreto?
La mujer pájaro no huye
vuela, vuela alto,
se eleva hasta las nubes de ceniza
para poder ver el mundo sin barreras,
sin cristales, sin muros ni escaparates.
La mujer pájaro cambia con el viento
porque su alma es cómo un diente de león
y se esparce.
Por fin he vuelto,
mil besos.
Limpia esos cristales, y vive, sin que distorsionen la visión del mundo...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo enorme.
O se hace mas que cambia en ese viento...
ResponderEliminarBesos