
Nieva polen
llueve en las fosas nasales
No se si comer o dejar que me coman las hormigas
-hacen cosquillas cuando muerden-
Pero las flores
las flores se marchan después de la piel.
No muerden.
Se expanden en (el)silencio.
la caótica calma

De ti a ti
viajo a cien mil leguas sumergida
hasta mi última coraza
se transforma en cora – zón
y siento metAMORfosis
en tus manos indelebles
ya no queda nada de este cuerpo
nada de mi razón.
Ni carne, ni huesos me acotan
ni miedo, ni muerte.
Ahora soy azul de sal,
danza ondulante
Soy líquida
y me derramo...
A mi querida poetisa Mey.Apóstata de lo imposible,
compulsión por los altos vuelos,
con-dicción antagónica, siempre poética
y crónica funambulista
-pobre niña asilvestrada-,
dicen las gentes de bien,
-de bien atadas-
al verla boca abajo
con su falda en la cara
por cabriolas y a lo cuerdo
enseñando al mundo su orgullo
proclama su revolución.
Construyendo caminos: dirección Utopía.