miércoles, 9 de marzo de 2011

Primeros Castillos


"The three ages of woman" (detalle)
Gustav Klimt



Recortó la figura de un muñeco

sobre el fondo de un papel blanco
quiso practicar los primeros besos
sobre su cuerpo vacío
rellenarlo con palabras que se instalan en el aire
como aquellos castillos
entonces solo tenía cinco años
era posible. Todo era posible.

martes, 22 de febrero de 2011

Primeros puntos de vista

Most of the time I meditate on the opposite wall.
It is pink, with speckles. I have looked at it so long
I think it is a part of my heart. But it flickers.
Faces and darkness separate us over and over.

Mirror by Sylvia Plath.




Los ojos de Yaqui se descosían de vez en cuando
pero siempre había una aguja, un hilo, un ojal.
En esta casa no está
Yaqui ni las costuras de mamá
Ella me enseñó a coser pero nunca donde abotonar mis ojos.

viernes, 11 de febrero de 2011

Cuando no sé decir. Collage. Cuando no sé escribir. Pa(ra)(bo)labras.


Anudar. Desanudar. Andar. Desandar. La mancha. La mora. El boli que no pinta. Los clavos. El dolor. El amor. Las muelas. El Juicio. Final. El principio al final del pasillo. Amor de muelas.Las hormigas al esófago. El Opio. El ritmo. El pulso. El mecanismo del péndulo. El orgasmo.Camino esta pared de sombras. El sol al otro lado. Siempre pierdo los pañuelos de mi cuello en los andenes. Frío. El tren lleno. La avalancha antipersonas. No hoy tiempo. Casa. El escondite. La infancia. Los ojos que llueven. Las nubes no lloran. La orquesta a esas horas, en las que el mundo se acaba. La praxis. Literatura en los poros. Poesía en el pulmón. Respiro. Inspiro. Aspiro. El saxo, el lubricado lenguaje del alma. Emigro con el pájaro. El ruido. El vuelo del estornino. Las pataletas en mitad de un sueño pesado. Contra la cama. Las cabras de los árboles a la almohada. Pierdo la cuenta. Un nombre. No busco. Un nombre. Porque sé que existe. Ese lugar. Que deja de ser un nombre para ser. El tablero de la Rayuela, un escondite, un recuerdo compartido. No hay ideas generales. No hay emociones generales. Enfermedades genéricas, sí. La frontera. Las manos templadas. Mi espalda. Se dibuja. El círculo perfecto. Armar. Desarmar. Amar. Al mar. Piezas de un puzle en un sofá. Una piel que se levanta al tacto como diario de la mañana. Un bucle así. La complicada mezcla entre el jazz y el insomnio. Ya son las 6. La felicidad como un Dream a little dream of me de Ella Fitzgerald. La desnudez. Un biombo. Emociones Antagónicas. Discernir. Qué palabra. Y Un silencio se torna una resta implacable. Cosas así al costado. De vuelta a casa. Un día complicado. El insomnio. Esa encrucijada en el cuerpo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Pájaros que aúllan en la madrugada



La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos,
y que está ahí al alcance del salto que no damos.
(Rayuela, Capítulo 104, Julio Cortázar).




A quienes no dormimos

se nos aparecen los pájaros en las paredes
Y nos quitan el alpiste
como llamamiento a una revolución
contra las jaulas doradas.

martes, 25 de enero de 2011

Barrio Rojo

Tu dedo índice me señala desafiante
Yo soñé con el Barrio Rojo de Ámsterdam
mucho antes de saber de su existencia.
Yo soñé que me exhibía en un escaparate,
que tenía el pelo largo y liso, y fotos
desnuda en un catálogo.
Soñé que me ad-mirabas
como a un animal enjaulado.
También deseabas alimentarme
como el resto de visitantes
Tenías esa encrucijada en el cuerpo
entre el deseo y la compasión
follarme y salvarme
esas eran tus promesas ocultas.
Soñé que me vendías
Porque las ideas también se venden, ya lo sabes.
-Ven conmigo y saborearás la libertad-
No quiero. No me conformo con saborear
Yo lamo. Muerdo. Y escupo.
Transformo todo lo que pasa por mi boca en algo más.
Nunca digas qué es mejor para mí.
Yo soñé que era libre antes de conocer mi propia existencia.


Escrito en conjunto con May La Goulue.

martes, 18 de enero de 2011

preguntas-balanza


Ventanas en el desierto.


Si hablamos de salubridad
diría que suelo dejarme
las puertas abiertas
todas a la vez
para que entre el viento
y pegue portazos en el alma
entonces,
¿sería esto sano?
quién sabe esas cosas
al menos la casa andará siempre ventilada.




*Preguntas-balanzas: juego entre Talita y Oliveira en Rayuela, Julio Cortázar.

jueves, 6 de enero de 2011

Del por qué del dolor de hueco.


Un espejo tiene enfrentada una figura. La figura no es humana. Ya perdió esa propiedad.

Restos de cocaína dejan una perfecta línea vertical sobre un espejo, souvenir de la mismísima ciudad del amor. La Torre Eiffel inscrita en la tapa de otro espejo es testigo de la escena de un crimen pasional.

Tienes suerte-le dijo-podías estar ahí en una nevera con una etiqueta en el dedo del pie. Suerte, exclamó ella- nunca supe qué forma tenía. Aún siento el agua en mis zapatos.

En un extremo de la misma ciudad el frío quema el labio de un hombre. Este cura sus heridas con un cartón de vino. -La última gota- piensa mientras observa su labio en el espejo retrovisor de un Mercedes. Se me han mojado los cartones. Y este maldito coche los ha atropellado. Hoy es dormir sobre mojado-.

Al otro lado del baño, ella muerde sus delicadas uñas. -Tarda mucho-, piensa. Y a los diez minutos sale la figura. La besa en-la-mejilla. Teme ser descubierta. -Hay besos que duelen- emite entre bocados al tiempo que escupe un pellejo de piel muerta.

Historias, sucesos paralelos en lugares tan próximos como lejanos. Todos bajo un mismo techo. Como diría Claudio: nada está seguro bajo el cielo*.

Ceremonias y algunas orgías. Siempre un carrusel ambulante. El ser humano y sus soledades. Hasta cuándo. Hasta que quizá un día encontremos otras formas de comunicación.

T-r-a-s-p-a-s-a-r- las-fronteras-de-la-carne.


*Claudio Rodríguez